jueves, 11 de marzo de 2010

Vivímos del ayer

No puedo seguir
No quiero fingir, aún me haces sentir
Pero no puedo evitar
Tanto llorar...

No se que paso
Entre tú y yo el fuego se apagó
¿Dónde quedó esa pasión que abrazó al corazón?
Extraño el sabor de ese dulce amor
Que alimentaba nuestra vida

Pensar que nada de esto tiene solución
Tu ya no estás y aunque te necesito cada vez te alejas más
Estas lágrimas aún pesan, aún queman
Ridículo y maldito sea este amor

4 comentarios:

Anónimo dijo...

A veces el ayer es nuestra realidad y esperamos que sea nuestra verdad

Anónimo dijo...

Un último paseo, tomados de la mano caminando en silencio dentro de un mar de sentimientos en dónde el destino se rie de nosotros al dejarnos existir unos breves minutos dentro de un recuerdo de varios ayeres... unos ojos llenos de felicidad y al mismo tiempo de tristeza mirando en lo profundo buscando una respuesta... un tierno beso que detiene el tiempo buscando no perderse en la noche y dejando marcados los labios de ambos para la eternidad... un sincero hasta pronto sin mas fortaleza que la de un barco navegando contra el viento, destinado a hundirse en el horizonte sin jamás volverse a encontrar... un último recuerdo que se alimenta de ensayos y mundos imaginarios creados para los dos en la mente de uno solo... apenas un día más de noches dedicadas a las estrellas

Anónimo dijo...

Y quizá... solo quizá podamos entender que la eternidad somos nosotros... solo una señal bastaría para saber que escuchas esa voz

Anónimo dijo...

Hoy la noche me recordó que existieron mejores ayeres de los que tenia en memoria. Recordé esos ayeres en los que mis manos podían alcanzar las tuyas entre sueños y palabras, pero mas importante fue recordar y sentir que tu aroma sigue ahí en mis sueños